"...Pero una cosa hago: olvidando ciertamente
lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está
delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios
en Cristo Jesús".
Filipenses 3:13,14
En ocasiones simplemente seguimos. Pero cuando nos sentimos trabados en
el camino despojémonos de todo lo que nos remite al pasado, que
nos amarra a eso y sigamos mirando hacia la meta. Muchas cosas van aconteciendo
a nuestro alrededor, pero nuestra vista debe estár firme en lo
que tenemos por delante en Dios y todo lo que Él tiene para nosotros,
no mirando las circunstancias, que en ocasiones son adversas o a veces
no tanto, pero nos distraen del verdadero objetivo. Recuerda que lo importante
al haber decidido correr la carrera, es estar seguro de llegar, y en lo
espiritual eso no se logra por la cantidad de fuerzas o habilidades que
poseas, sino que esto depende de una visión clara de la META, o
sea, tener claridad en cuanto a donde miras, a donde esta la meta, a donde
has de llegar. Solo un ingrediente más: DETERMINACIÓN, o
sea tomar una resolución firme, decidida. Hay una Meta, hay un
premio, 1ª Corintios 9:24 dice "...corred de tal manera que
lo obtengáis"
Vamos en camino, estamos en carrera y nuestra senda es sin igual, en nada
comparable con las cosas que nos ofrecen otros rumbos basados en el placer
personal y la falta de valores, lo cual sobreabunda en este tiempo. Como
hijos de Dios vamos camino a lo eterno, a lo duradero, lo perfecto. No
miremos hacia atrás, fija tus ojos en Dios, y encomiéndale
lo que ha de venir, tu vida, tu futuro.
"Más
la senda de los justos es como la luz de la aurora,
Que va en aumento hasta que el día es perfecto".
Proverbios 4:18
Yanina
Di Natale
granejercito@Softhome.Net