
| Compartiendo III ... |
29
de junio del 2001
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¿No te ha pasado que terminaste de hablar con alguien y luego te sentiste mal, como si no tendrías que haber dicho eso o participado en ese conversación? Que caudal enorme de sabiduría tienen estas palabras. El solo estar involucrado en conversaciones malas, provocan en nosotros efectos que alteran las buenas costumbres, y cuando hablamos de buenas costumbres, podemos estar hablando de cosas sencillas en adelante. Las conversaciones malas, pueden echar a perder toda buenas costumbres en nosotros; y no solo eso, sino que hará también que se adhieran y se apeguen a nosotros las malas costumbres que ocuparan ese lugar. Corrientemente se utiliza esa frase: "Dime con quien anda y te diré quien eres", no es que se debe juzgar a las personas por los que le rodean, de hecho Jesús andaba con pecadores, pero evidentemente la influencia de la gente que frecuentamos y las conversaciones en que participamos con ellos, es muy grande, debemos tener cuidado. Sí, Jesús estaba con pecadores, pero él era la influencia que transformaba a quienes le rodeaban. Por ejemplo, nunca permitió que los fariseos dijeran delante de él alguna cosas mala, sin usar la sabiduría de Dios y todos los que le escuchaban se maravillaban. Si estas entre gente de malas conversaciones, no te involucres en ellas. Tu dirás solo me sonrio y escucho.. Pero te digo que si no tienes la fuerza, no solo para no apoyar las cosas que dicen, sino que también para afectarles en manera contraria siendo tu la influencia, entonces mejor aléjate, antes que ellos (inevitablemente) lo hagan en tí. Por que sin duda Jesús andaba con pecadores, pero no solo no se alejaba de ellos, sino que era el que provocaba los cambios en sus costumbres de tal forma que querían, buscaban, necesitaban oírle y aprender de él, veían la diferencia en Jesús y la buscaban. Dios les bendiga!! Yanina
Di Natale
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