|
Se puede abundar en dones y no tener, ni disfrutar de la verdadera vida
cristiana. Puedes ver y estar rodeado de los milagros más impresionantes
y no haberte dado cuenta de cual es la razón por la cual hoy estas
viviendo, la razón por la cual respiras, por la cual existes en
este mundo y en este tiempo. Puedes también abundar en conocimiento
bíblico o teológico, pero vivir carente del propósito
que Dios tiene para ti.
La respuesta solo se halla en Dios y podemos alcanzarla en la medida que
deseemos vivir con nuestra vista y nuestras fuerzas enfocadas en que esta
razón o propósito sea realidad en la vida. Hay algo por
lo cual es necesaria nuestra vida en la tierra en esta precisa hora. Busca
ese propósito de Dios para tu vida. Cuando todo gira en torno a
eso y vives sabiendo por que y para que estas aquí; entonces es
que en medio de las tristezas eres feliz y en el hoyo más profundo
buscas fuerzas para llegar, solo por que sabes que tiene un sentido y
una razón que fue originada en la mente y en el corazón
de Dios. Es lo más probable que nunca sepamos todo el propósito
o el plan completo, más bien cuando comienzas a buscar en el Señor,
el te ira dando las piezas de ese gran plano que representa tu vida y
el lugar donde el quiere que estés, pero no te mostrará
todo junto, sino en su tiempo te ira mostrando y dando una nueva pieza.
Así te das cuenta que vale la pena avanzar, que siempre hay algo
nuevo por aprender y que siempre hay algo que tienes para dar, aun cuando
eso no sea originado en tus propias capacidades sino en la maravillosa
misericordia de Dios y en tu disposición para que el pueda obrar
a través de ti. Sabiendo que tienes un propósito y una razón
para vivir que provienen de los mismos cielos y por lo cual siempre vale
la pena intentar nuevamente, volverse a poner en pie, crecer, amar y al
final poder decir con toda seguridad que hasta último momento estuviste
dispuesto y que realmente lo intentaste, que no pasaste por este mundo
tras las cosas pasajeras, sino mirando desde la perspectiva de lo eterno,
aun a precio de incomprensión, buscando cada vez entender mucho
más la perspectiva de Dios y de que forma estamos involucrados
en sus planes para este tiempo.
Yanina Di Natale.
granejercito@Softhome.Net
|