Lo esencial de la vida ...
27 de juliodel 2001


Se puede abundar en dones y no tener, ni disfrutar de la verdadera vida cristiana. Puedes ver y estar rodeado de los milagros más impresionantes y no haberte dado cuenta de cual es la razón por la cual hoy estas viviendo, la razón por la cual respiras, por la cual existes en este mundo y en este tiempo. Puedes también abundar en conocimiento bíblico o teológico, pero vivir carente del propósito que Dios tiene para ti.

La respuesta solo se halla en Dios y podemos alcanzarla en la medida que deseemos vivir con nuestra vista y nuestras fuerzas enfocadas en que esta razón o propósito sea realidad en la vida. Hay algo por lo cual es necesaria nuestra vida en la tierra en esta precisa hora. Busca ese propósito de Dios para tu vida. Cuando todo gira en torno a eso y vives sabiendo por que y para que estas aquí; entonces es que en medio de las tristezas eres feliz y en el hoyo más profundo buscas fuerzas para llegar, solo por que sabes que tiene un sentido y una razón que fue originada en la mente y en el corazón de Dios. Es lo más probable que nunca sepamos todo el propósito o el plan completo, más bien cuando comienzas a buscar en el Señor, el te ira dando las piezas de ese gran plano que representa tu vida y el lugar donde el quiere que estés, pero no te mostrará todo junto, sino en su tiempo te ira mostrando y dando una nueva pieza.

Así te das cuenta que vale la pena avanzar, que siempre hay algo nuevo por aprender y que siempre hay algo que tienes para dar, aun cuando eso no sea originado en tus propias capacidades sino en la maravillosa misericordia de Dios y en tu disposición para que el pueda obrar a través de ti. Sabiendo que tienes un propósito y una razón para vivir que provienen de los mismos cielos y por lo cual siempre vale la pena intentar nuevamente, volverse a poner en pie, crecer, amar y al final poder decir con toda seguridad que hasta último momento estuviste dispuesto y que realmente lo intentaste, que no pasaste por este mundo tras las cosas pasajeras, sino mirando desde la perspectiva de lo eterno, aun a precio de incomprensión, buscando cada vez entender mucho más la perspectiva de Dios y de que forma estamos involucrados en sus planes para este tiempo.

Yanina Di Natale.
granejercito@Softhome.Net