Sabiduria ...
22 de julio del 2001
Para obtener la sabiduría hay que ser sabio. Esto suena algo raro, podríamos preguntarnos como puede ser esto, pero creo que la clave esta en a quien llamamos sabio; considero que sabio puede ser aquel que en un principio anhela la sabiduría y es consiente que nunca llegará a ser lo suficientemente sabio y entendido de las cosas como para no tener algo nuevo por aprender, aun de las cosas más simples de la vida.
Sabio es también aquel que es consiente de sus limitaciones humanas, pero plenamente entendido de sus posibilidades de crecer en ellas y superarse.

Si clamares a la inteligencia, y a la prudencia dieres tu voz; si como a
la plata la buscares y la escudriñares como tesoros, entonces entenderás el temor
de Jehová y hallarás el conocimiento de Dios. Por que Jehová da la sabiduría, y
de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. Él provee de sana sabiduría a
los rectos; es escudo a los que caminan rectamente. Es el que guarda las veredas
del Juicio, y preserva el camino de sus santos.
Proverbios 2:3-8

Debemos anhelar la sabiduría, en el libro de proverbios dice que es más
preciosa que las piedras preciosas y nada de lo que podamos desear se puede
comparar con ella, son bienaventurados, felices los que la retienen. Podemos leer
proverbios 8 donde es personificada la sabiduría y ella habla de sí misma y de
todo cuanto hace.

El principio de la Sabiduría es el temor a Jehová. Esto se repite
constantemente en proverbios. No hay verdadera sabiduría fuera de esto.

En la Biblia de estudio plenitud se encuentra la siguiente explicación acerca
de cómo es considerada la sabiduría en el libro de Proverbios:

1. La sabiduría (la habilidad de juzgar y actuar de acuerdo con la dirección de
Dios) es el más valioso de los tesoros.
2. La sabiduría está a disposición de todos, pero su precio es elevado.
3. La sabiduría tiene su origen en Dios, no en uno mismo, y nace de prestar
atención de lo que se nos enseña.
4. La sabiduría y la justicia van juntas. Es bueno ser sabio, y es sabio ser
bueno.
5. Los impíos sufren las consecuencias de su maldad.
6. El simple, el tonto, el haragán, el ignorante, el orgulloso, el derrochador,
el pecador, nunca serán admirados.

El corazón del entendido busca la sabiduría; Más la boca de los necios
se alimenta de necedades (15:14)

En proverbios hallamos muchos consejos de los cuales deberíamos aferrarlos y
abrazarlos a nuestro corazón. Reten el consejo, no lo dejes; Guárdalo, por
que eso es tu vida (4:13)
Consejos tales como:

Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; por que de él mana a
vida (4:23)

En las muchas palabras no falta pecado; mas el que refrena sus labios es
prudente (10:19)

El que anda en chismes descubre el secreto; más el de espíritu fiel lo
guarda todo (11:13)

El alma generosa será prosperada; y el que saciare, él también será
saciado (11:25)

La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el
furor (15:1)

El que cubre la falta busca amistad; mas el que la divulga aparta al
amigo (17:9, este es muy bello)

El que confía en su propio corazón es necio; mas el que camina en
sabiduría será librado (28:26)


Yanina Di Natale
granejercito@Softhome.Net