Incomparable y de nuestro lado
18 de marzo del 2002


¿Por qué dices, oh Jacob, y hablas tú, Israel: Mi camino está escondido de Jehová, y de mi Dios pasó mi juicio?
¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.
El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.
Isaías 40:27-29


No digas, ni siquieras des lugar en tus pensamientos, que Dios no te recuerda o no atiende a tu necesidad. Aquí la palabra nos dice que el mismo Dios que acomodó y creo el universo, aquel a quien no hay nadie que pueda alcanzarle en entendimiento, es el que se preocupa por el cansado, el debil, y por el que desfallece sin fuerza.

Es evidente que muchas circunstancias rodean nuestras vidas en distintos momentos, pero mantén tus ojos en sus palabras, El es el Dios incomparable, su grandeza es maravillosa, El no cambia, es el mismo de ayer. Comienza a conocer quien es tu Dios, el no es un Dios pequeño, es un Dios grande, incomparable!!! Este mismo pasaje de Isaías 40, expresa con gran belleza estas preguntas...

¿Quién midió las aguas con el hueco de su mano y los cielos con su palmo, con tres dedos juntó el polvo de la tierra, y pesó los montes con balanza y con pesas los collados? ¿Quién enseñó al Espíritu de Jehová, o le aconsejó enseñándole? ¿A quién pidió consejo para ser avisado? ¿Quién le enseñó el camino del juicio, o le enseñó ciencia, o le mostró la senda de la prudencia?
Isaías 40:12-13

Que grande y maravilloso es nuestro Dios!! El es un Dios incomparable, pero lo realmente gardioso es que este mismo Dios es el que se preocupa por aquel al que le faltan las fuerzas, por el cansado y desanimado. Si nos quedamos en esos versículos del comienzo solamente, podríamos pensar que se vé muy alejado de nosotros un Dios tan grande, pero no, al contrario, en los versículos del 29 al 31 nos dice que este mismo Dios es el que está con nosotros, el que se preocupa por ti, el que te provee de fuerzas cuando estas te faltan y flaqueas. "...Los que esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán."

Es maravilloso saber que el Dios mismo que tiene todo el dominio, el poder y la santidad, es ese Dios de amor que se preocupa por ti, que sabe de tus circunstancias y de tus debilidades. No solo las conoce, sino que es el que te da fuerzas para que vueles como el águila. Fíjate muy bien en esto, el no te da fuerzas para soportar y sobrevivir, sino que, El es el Dios que quiere que vueles como el águila, que corras, que camines, que avances...

No eres cristiano para sobrevivir, sino para vivir como hijo de Dios, para declarar como David en medio de la prueba y la dificultad, Mi Dios es la Roca de mi salvación, mi refugio, ¡la roca de mi confianza!

Mira más allá de las situaciones que tienes delante. Deja de mirar desde el valle, súbete al monte de Dios en oración y comunión con él, empapate de sus palabras que te alimentan de fe. Para que así cuando te toque pasar por valles pienses con la mente del que sabe mirar desde el monte.

Así podrás ver desde la perspectiva de Dios y entender que a los que le aman todo les ayuda para bien (Romanos 8:28). Ya no mires solo lo que hay delante de tus ojos, por que aunque real, no es como Dios lo puede ver. Dios es un Dios de propósitos, y si quieres una vida cristiana victoriosa, búsca tu también ser un hombre y una mujer de própósito, que mira más allá de lo que enfrenta. En todo, mira hacia el objetivo, aquello que Dios quiere de tu vida, y de la manera que atraviesas las circunstancias te ayuda a crecer en él.

Siempre habrá dificultades que enfrentar, pero lo importante es como te enfrentas a ellas. La diferencia está si te dejas desanimar por lo que te rodea o si crees en tu corazón que el msimo Dios que describe la palabra es tu Dios, "el que midió las aguas con el hueco de su mano", y que todos tus caminos son vistos por el. Ríndele toda tu vida y confía en él.

Recuerda que tus mayores enemigos pueden ser el desánimo y la frustración, mucho más que la circunstancia que los producen. Por eso recuerda que es por la fe. En Hebreos 11 se nos relata de los Siervos de Dios en la antiguedad y nos dice "...por la fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones (no dice que no los hayan enfrentado), apagaron fuegos impetuosos (no que no los haya habido), sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas... "

Dios te hizo para triunfar!!!! Una gran fe guardada en un cofre, no produce nada. Una pequeña fe puesta en acción obtiene un resultado seguro y asombroso. El Dios incomparable, el creador del universo está de tu parte, atrevete a soñar, a triunfar y a vivir confiando en Dios.


Yanina Di Natale
granejercito@Softhome.Net