Restaurandonos ...
17 de agosto del 2001

"Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti
mismo, no sea que tú también seas tentado. Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo."
Gálatas 6:1-4

Aquí el Apóstol Pablo nos dice que siendo alguno sorprendido en alguna falta, el deber que tenemos como hermanos es restaurarle con espíritu de
mansedumbre, osea esto quiere decir, con una serenidad que no permite arrebatarnos y airearnos debido a las faltas de otros. [nótese algo
interesante, el verbo griego katartizo es el mismo que se empleaba para designar la colocación en su debido sitio de un hueso que se había
dislocado. Puesto que todos los creyentes somos miembros del Cuerpo de Cristo, no pudo Pablo usar mejor verbo para indicar la función que se ejerce en la correción fraternal]

Teniendo en cuenta, que el que hace la corrección no debe perderse de vista a si mismo (ese es el sentido del original), por que podría hallarse
en esa misma situación en otro momento, ya que no tiene inmunidad frente a las tentaciones. Esto mismo ha de ser motivo para conducirse en humildad frente a la corrección al hermano, no actuando con apasionamiento y dureza, sino con amor, serenidad y humildad.

Creo que la idea principal es la preocupación desinteresada los unos por los otros, por que somos miembros de un mismo cuerpo, participes de los
mismos padecimientos y expuestos a las mismas tentaciones. Deberíamos procurar ser ayuda al hermano, no exponiendo su pecado, sino procurando en todo el bienestar del mismo y la pronta restauración. No deberíamos jactarnos de un celo que no produce cambios positivos, osea en cuanto a lo que Dios quiere que es la obra del Amor, a eso se refiere Pablo con "cumplir la ley de Cristo".

Hasta pronto...
El Señor les bendiga mucho!

Yanina Di Natale
granejercito@Softhome.Net

Pd: Gracias por sus mensajes. Les agrdezco muchisimo! Dios les continúe
bendiciendo!