
| Si no fuera ... |
1
de septiembre del 2001
|
| "Si no me ayudara Jehová,
pronto moriría mi alma en el silencio.
Cuando yo decía: Mi pie resbala, Tu misericordia, oh Jehová, me sustentaba. En la multitud de mis pensamientos dentro de mi, Tus consolaciones alegraban mi alma". "Mas Jehová me ha sido por refugio, Y mi Dios por roca de mi confianza" Salmos
94: 17-19,22
"Delante de mis ojos tengo presente todo lo que hoy nos resta por hacer, y el trabajo que nos quedará atrasado..." "nos atormenta aquel problema de tal forma que no nos deja ver, ni pensar en otra cosa..." "... aquello que debía haber realizado, pero debido a las circunstancias no lo he hecho y hoy eso provoca frustración y desanimo... "Tal vez el no poder ver la felicidad de los que amo cada día hace que me sienta peor, desesperanzado y sin saber que hacer..." "Es ese problema que hasta que no se solucioné no puedo pensar, ver, ni hacer otra cosa..." Cualquiera
que sea la situación, se presenta frente a nosotros como una pared
que no permite que veamos más allá. Aún venimos delante
de la presencia del Señor a pedir, pero parece que la pared (esa
circunstancia que esta delante) es tan grande! Hermanos, muchas veces buscamos soluciones "mágicas", queremos que repitiendo tales palabras o haciendo lo de tal predicador, o escuchando y cantando determinada canción o si me ora tal hermano y ya. Por que nos cuesta orar y si lo hacemos, mucho más nos cuesta buscar en su presencia y permanecer allí. Deberíamos estar allí para que el nos envuelva y comience a tratar con nuestro corazón, a purificar nuestros deseos, dejando toda esa ansiedad que nos estorba, que nos bloquea la visión y el camino a seguir. El sabe que necesitas, él sabe lo que te aflige, sabe cuanto deseas que esto se solucione. El Señor nos regaló algo precioso que se llama oración y tenemos libre acceso a su trono, a su presencia, podemos entrar con confianza mediante su gracia, es por la obra de Cristo, tenemos la seguridad que el nos oye y podemos acudir a su presencia, no hay dudas de eso. Por eso hoy te animo que tomes el impulso que el Espíritu Santo esta poniendo en ti para que apartes un momento y vayas delante de él; comienza a darle alabanza a su nombre, a agradecerle por permitirte venir ante él, y entonces dile como te sientes, el ya lo sabe, pero entrégale todo al Señor allí mismo, todo, tus deseos, tus temores, aunque sin entender como el va a obrar, pero sí sabiendo que lo va a hacer de algún modo. El ya conoce la petición de tu corazón, pero en su presencia tus emociones serán sanadas, tus pensamientos serán afirmados y tu fe fortalecida, por que el Señor quiere darte la respuesta y la solución que tanto necesitas. Si el señor no estaría contigo, no hubieras resistido hasta aquí. Pero llegó el día en que debes levantarte, y tomarte de la palabra de Dios, buscar su voluntad la cual es agradable y perfecta, por el Señor hoy quiere darte la victoria. Solo ríndete delante de él, llora delante de su presencia y háblale de todo tu corazón, por que el ha visto tu necesidad y hoy te esta llamando para que vayas a su presencia para que al contemplar su rostro, se deshaga todo pensamiento que te atormenta y que tu alma y mente sean fortalecidas por su Espíritu Santo. "Si
no me ayudara Jehová, pronto moriría mi alma en el silencio.
Cuando yo decía: Mi pie resbala, Tu misericordia, oh Jehová, me sustentaba. En la multitud de mis pensamientos dentro de mi, Tus consolaciones alegraban mi alma". "Mas Jehová me ha sido por refugio, Y mi Dios por roca de mi confianza" Salmos
94: 17-19,22
|
|