Estamos
viviendo en tiempos decisivos. Dios llama a conformar parte de este
gran ejercito a hombres, mujeres, niños, de todas las edades.
Aquellos que saben que es todo o nada. Que no les importa que dirán,
se juegan por Dios. Que a pesar de las dificultades, errores, y lo
pesado del camino, están dispuestos a seguir, a perseverar
y a no parar hasta alcanzarlo, están determinados a vivir por
Dios y conforme a su palabra.
Que no se ajustan a la falta de valores del sistema
del mundo en que vivimos, sino que predican con sus hechos que la
Biblia es el manual para la vida, la familia y que no ha pasado de
moda. Que es el manual del que nos creo y allí están
las instrucciones para que todo funcione bien. Allí vemos el
por que no todo está bien, por que tanto caos. Dios dejó
el manual de instrucciones, si el hombre prefiere ignorarlo y obtiene
las consecuencias de ello, no es culpa de Dios, sino causa de su propio
pecado.
Los que conforman el Gran Ejercito, no les importa
tanto el reconocimiento, sino que Dios sea glorificado en todo. No
proclaman su propio nombre, pero si él de aquel al cual representan
y por quien viven. Tienen muchos errores y defectos, pero intentan
mejorar y cambiar cada vez. Buscan el corazón de Dios, no se
conforman con migajas, ni con lo que un hombre les pueda dar. Saben
que hay más de lo que tienen, por lo cual son buscadores de
todo lo que hay de Dios para sus vidas. No son conformistas, y huyen
de la comodidad que les hace estar estáticos ante un mundo
que vive convulsionado.
Algo importante es que les cuesta alcanzar sus objetivos
pero están dispuestos a no detenerse hasta lograrlo, saben
que en la unidad hay una llave para la victoria. Por eso hemos escogido
este nombre, no se llaman el gran cristiano, el super cristiano, el
elegido, o cualquier otro así; Sino el Gran Ejercito!!! Hay
muchos de estos comprometidos con Dios y están en distintos
lugares, aun muchos sin conocerce unos a otros.
Ahora, si te sientes identificado en este ejercito, todos los que
formamos parte de él, pensemos: ¿Qué es lo que
nos cuesta? Y una propuesta: ¿Qué tal si ahora lo hacemos
juntos?
¿Nos
cuesta orar? ««« Haz click aquí y veamos
que podemos hacer.
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